I
Te dé Dios
Adán
una mujer menos hermosa que Lilit
Sáquela Él de tus costillas
para que nunca quiera abandonarte
Aprisiónala entre tu cuerpo y la tierra
para que no pueda moverse
Todo tu peso caiga sobre ella a la hora de la posesión
Quédate con el frondoso paraíso
que por igual debía pertenecernos
Insípido es para mí el color de estos jardines
Tu carne sonrosada de manso animal
no despierta mi carne
La claridad de tus ojos y del cielo
pone hielo en mi alma
He dicho el nombre del Creador de todas las cosas
su nombre impronunciable que desata los vientos
La inocencia
no significa nada desde ahora
II
Tibias y ásperas y hermosas
son las cavernas donde habito
Díganle a Adán que Lilit prefiere a Samael
ángel de maldad infinitamente más gozoso
ángel que me arrastra en su caída
al embestir mi carne
Díganle que juntos le inventamos rincones al cuerpo
que las lenguas nos crecen como de serpiente
para lamernos sitios
que para Adán
ni nombre tienen
que juntos descubrimos el movimiento de los cuerpos
para darle luego nuestro secreto a los hombres
III
Ha hecho Dios que no pueda soportar las letras de mi nombre
Estoy hecha de fuego
y sólo el fuego de mi imagen me congela
De fuego mi cintura que se quiebra
de fuego el círculo donde se hunde el placer del hombre
de fuego mis piernas
que saben devorar las caderas del hombre
Arde quien me toca
arde y se consume lentamente para siempre
niños y hombres arden
mientras sonriendo
me masturbo
IV
Que no se quede el mundo sin el fuego
Desnúdate en silencio
préndele a la noche llamaradas
arda contigo la mitad del mundo
en el rito de la sangre
Mengua la luna entre mis piernas
muérete en la flama |