
El concepto de libertad en el existencialismo
Viviana Tecum Fernández
El texto tiene como propósito discernir sobre distintas tipologías, (definiciones) respecto a la libertad como concepto, identificando su contexto con la posición existencialista.
El concepto de libertad es algo que a lo largo de la existencia humana nos ha hecho reflexionar en múltiples sentidos, por mencionar algunos éticos, morales, etcétera, y se considera uno de los temas fundamentales de la filosofía existencialista.
El papel central dentro del existencialismo es la existencia –“la libertad” del hombre. Por ello el interés de profundizar en la visión existencialista que se tiene de ella.
Por otra parte cómo el concepto se ha ido desvirtuando, a través del tiempo, dependiendo en la situación en la que se encuentra el hombre, así mismo se presenta un diálogo con las principales teorías existencialistas.
Para algunos autores existencialistas, (Sartre, 1905-1908), Kierkegaard, (1813-1855), Jasper, (1883-1969), Heidegger, (1889-1976)
El existencialismo puede considerarse un movimiento filosófico que postula fundamentalmente què son los seres humanos, en forma individual, son los que crean el significado y la esencia de sus vidas.
El desentrañamiento de este tema ha sido motivo de discusión entre filósofos existencialista de todos los tiempos, antes mencionados, ya que han hecho un estudio profundo de este.
La palabra libertad o el concepto de libertad, casi siempre se pronuncia con un énfasis especial, todos en algún momento de nuestras vidas exigimos libertad y muchos están o estamos incluso a luchar por ella.
Al observar la situación actual se constata que en muchos lugares se aspira a una autodeterminación y a la libertad, y es aquí donde surgen la cuestione a resolver ¿Qué es la libertad?.
O como menciona Abbagno, (1955), “El problema de la libertad del hombre y de su posible fundamento jamás ha sido tan sombrío ni tan urgente como hoy.
No se trata de un problema puramente especulativo, en conexión con un conflicto de afirmaciones teoréticas, el problema de la libertad subsiste y es de capital importancia; pero su importancia y su subsistencia misma tiene por fundamento un conflicto que radica en la existencia del hombre.”.
Como podemos ver el problema de la libertad, sigue siendo el tema de nuestros días.
Profundo e inquietante es este problema y se debe afrontar, no podemos aceptar una ilusión o una apariencia vital, no podemos complacernos con creer ser libres, a partir de una definición, que comúnmente la adoptamos a nuestras circunstancias que estamos viviendo, ya que estas hacen referencia a muchos aspectos de nuestra vida humana.
Es por ello que el tema que se propone es sobre el concepto de libertad, el cual se vincula en un diálogo entre el enfoque existencialista de Sartre(1905- 1908) y el existencialismo de Kierkegaard (1813 – 1855)
La libertad desde el existencialismo, es un concepto que en ambos autores asume diferencias interesantes para este planteamiento.
Por lo tanto que se aborda en varios momentos:
Finalmente podemos decir que la dificultad del concepto de libertad en primera instancia reside en que éste es muy amplio. Podríamos decir además que se le han dado numerosas interpretaciones, por parte de diferentes filosofías y escuelas de pensamiento.
Esta gran discrepancia respecto al concepto, motiva la búsqueda acerca de su significado, en este ejercicio se rescatan definiciones desde el diccionario, tanto básicos como especializado, hasta identificar el concepto en algunos textos de filosofía.
El problema reside en un deseo de presentar como hilo conductor un planteamiento de la libertad por y para el hombre, desde Sartre (1905-1908) y Kierkergaard.(1813-1855)
Como parte de esta problemática desde la filosofía existencialista podemos considerar la libertad como aquella que hace posible la elección y por lo tanto, la realización del individuo (Prini, 1992)
En otro sentido según el filósofo, Abbgnano, (1901-1990), entiende por existencialismo toda filosofía que se conciba y ejercite como análisis de la existencia. Esto es que entiende el modo de ser del hombre en el mundo.
Por lo que la relación del hombre con el existir en el mundo es la base de dicha filosofía, y la pauta para nuestra reflexión.
Si observamos algunos contextos normativos, como los diccionarios, vemos que definen el concepto de libertad, como aquella facultad natural que pose el ser humano de poder obrar según su propia voluntad. (Santel, 1999), entre otros.
Por otra parte en las definiciones desde los autores de nuestro interés, encontramos ciertas similitudes interesantes para el desarrollo de este trabajo, por ejemplo:
“la libertad existe en tanto que actuamos como somos y en tanto que nuestros actos contribuyen a hacerlos”. (Sartre, 1905,18).
Kierkegaard (1813-1855) desarrolla que la verdadera o auténtica libertad, se encuentran en la elección para crearse a uno mismo.
Esto se manifiesta a lo largo de su obra, tal es el caso del texto “O lo uno o lo otro” (www.kierkegaard.com) Kierkegaard habla de utilizar las elecciones personales para crearse a uno mismo, de modo que cada quién se va construyendo en auténtica libertad, todo esto íntimamente ligado a lo que decidamos hacer de nuestras vidas con las decisiones trascendentes y cotidianas.
A diferencia de Sartre, Kierkegaard propone a que a través de la misma elección, el ser humano crea su propia naturaleza, que ha de hacerse sin el peso de normas universales y objetivas, ya que la validez no se puede determinar sólo de una forma.
Si lo que buscamos es un diálogo entre estos dos existencialistas, pudiera decirse que mantienen la idea de que los seres humanos, tienen en sus manos la oportunidad de elegir y por lo tanto su libertad.
Elegir es, por lo tanto, fundamental en la existencia humana y es irrevocable. Incluso la negativa a elegir implica ya una elección.
La libertad de elección conlleva a la angustia y responsabilidad.
Respecto a la angustia Kierkegaard expresa la esencia de la naturaleza humana: ser alguien con angustia. (1995)
Esta realidad no es algo accidental o evitable, sino la condición propia del ser humano. Por tanto, los hombres deben asumir su estado y luchar a través de sus decisiones por una vida digna de humanos.
Sartre, en El existencialismo es un humanismo (1999), describe tres afectos que acompañan a la libertad: la angustia, el desamparo y la desesperación.
La angustia: es el sentimiento más importante, hasta el punto de que Sartre llega a declarar que el hombre es angustia. Al darnos cuenta de nuestra libertad nos damos cuenta de que lo que somos y lo que vamos a ser depende de nosotros mismos, de que somos responsables de nosotros mismos y no tenemos excusas; la angustia aparece al sentirnos responsables radicales de nuestra propia existencia.
Es la emoción o sentimiento que sobreviene con la conciencia de la libertad.
Lo que se destaca es que realmente existe una gran polisemia al respecto, y en el intento por descubrir, ¿Qué es la libertad?, se perfilan una serie de interrogantes, más aún cuando estamos tan condicionados en nuestro actuar, por la sociedad, familia, etcétera.
Y es aquí donde vuelvo a retomar la pregunta, ¿entonces que es la libertad?, a manera de reflexión final considero que es una lucha consigo mismo, y digo lucha consigo mismo, por que al querer ser libre se topa con una serie de sentimientos encontrados. Tal es el caso de la angustia, como se menciono anteriormente, o del miedo. En cierta medida considero que el concepto de libertad va muy ligado al individualismo.
Referencias
* Abbagnano, N. (1955).Introducción al existencialismo, México, DF: Fondo de cultura económica.
* Kierkegaard, S. (1995) El concepto de la angustia, México, DF.
* Prini, P. (1992). Historia del existencialismo de Kierkegaard a hoy, Barcelona: Herder.
* Sartre, J. (1999).El existencialismo es un humanismo, México, DF: el quinto sol.
*Santel, (1999).Enciclopedia estudiantil, España.
*http://www.sjmex.org/procura/kierkegaard/index.htm
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