
Pavor a bestia
Marcelo Munch
Poderoso oropel y lienzo. Poderoso el nombre, la avidez. Poderosa y brava la trama. Poderoso el nervio, el dolor dejado a dispendio. Poderoso el temor. Poderoso el escarnio yaciente en parte de pago, más que en parte, nunca en pago. Poderoso el silencio.
Poderoso aquel, parco, bestia, no sabía de más enmiendas que la llaga, la cara tajo, el puño seco, la garganta precisa nada más que para endibias de mandar al Diablo aunque no era necesario su grito, era él, portento bravo duro, animal en caza sin idea de piedad, perverso, torrencial, de haber devorado ya todo, era este su reino, poderoso oropel y lienzo y todo lo demás.
Poderosos los sueños de ella, las ansias, desdichada toda, ufana mujer en escatimar anhelos por la ventana, miserable aterrada al resentir la hora galope del parco bestia en regreso. Habría sido toda belleza ella, lo era, aún, surcos de llanto y moretones a veces respetan el ruedo alrededor de la tersura de la piel. El pecho no olvida sin embargo y se queda, el pavor es aún peor.
Aguerrido el ristre, todo, años. Años y años de cera pudiente y de vulgar manera entre largas sesiones de bruta fuerza y borrachera, lo gritaba parco él todo animal a los cuatro vientos con sus doradas espuelas calzadas, soy más que yo, soy lo que poseo y todo me pertenece, toda la grupa celebraba de puro pánico, su muchacho hijo de otra ella que moriría de acallado modo, era el primero en bramar junto a la bestia como un amén. Y al caer la noche, al designio de cada llegada de caballo del quehacer matonaje y cuatrero, aterrada ella en su espera como siempre, llegaba la roja hora a cerrada puerta, luego el desesperado ruedo, esta vez luego de siete días, esta vez mala cosecha, apenas cinco fardeles en cinco monsergas en cinco muertes, fue perseguido el parco y le dieron alcance, cinco muertes más se sumaron, los cinco fardeles no aumentaron, él se logró a salvo con muy malos ratos, él era portento y bravo. Ella aterrada aún más, lo presintió de lejos, esta vez fue la peor de todas.
Ernesto, el secreto amante al verla a ella con su rostro en rojo bulto y menos dientes, se haría de llanto de rabia e impotencia y de rabia también pues había rabia, rabia y tirria y fuego y odio rotundo de sangre de boca mordida y puños sangrando de golpes a paredes testigo víctimas, y rabia también. Los demás no supieron, nadie preguntó, Ernesto también era duro, más que duro, de vida larga y sabida, de cuchillo de lince y nudillos certeros, pocas palabras era Ernesto, eso lo hacía aún peor, y esa rabia suya sobre pared, nadie preguntó.
Sería una última vez que improvisara ella apenas pudiendo hablar. Se haría de Ernesto el secreto amante pues había algo más que secreto amante, algo más.
- Serías el dueño de todo, pero tendrás que encargarte de su muchacho a la vez, tan malo como aquel.
Ernesto no tembló en la floresta ni un ápice, Ernesto era más que duro, y había algo de amor en pleno, algo más.
Se oyó el galope gaucho a los días desde lo lejos, las espuelas calzadas del parco dieron el acierto en regreso, se oyó el polvo huyendo a cada paso, se oyó una nube oscura posándose alfombra de todo paraje y destino, algo entonces dijo distinto, se oyó un canto tutelar de temblores luego del grito sangriento de una hoja seca caída de un árbol más allá de los cerros. Luego se oyó la nada, y luego un silencio peor.
La patada de furia del muchacho a la puerta no se hizo esperar, miró hirviendo a la cara de ella, una cicatriz sangrante en su joven mejilla cantaba presente, y una sonrisa de triunfo y llena de inmundicia sentenciaba el nuevo ruedo. Ella se cubrió instintivamente entendiendo lo ya sabido, el muchacho escupió sangre caliente de ahora todo es mío, aventándole la cabeza de Ernesto que rodó hasta los pies de ella, ella miró la expresión de tristeza absoluta en la boca de su secreto amante, ella no gritó, el muchacho tenía calzadas las doradas espuelas del parco, y sin quitárselas, a zarpazos le robaría los últimos sueños de cielo a ella, que prefirió callarse, imaginándose un más allá, tal vez con algún otro lienzo.//
| Abril-Mayo 09 | •Directorio | •Editorial | •Proyecto | •Números Anteriores | •Contacto | •Links |