
EL JOVEN QUE SE SOÑÓ EN UN LABERINTO:
TRYNO MALDONADO
Tryno Maldonado: Un aire entre intelectual
y vagabundo. Una mirada tierna. Un escritor que se pierde entre laberintos
de letras, soñando igualar a Borges, a quien venera.
Tryno Maldonado nació en Zacatecas, Zacatecas, en 1977.
Cursó estudios de
Música Contemporánea.
Ha publicado un
cuentario, Temas y Variaciones 1
(Prólogo de Alberto Chimal
2, Tribunal Superior de Justicia de Zacatecas/Finisterre/Lunarena, México,
2002); y una novela, Viena Roja (Joaquín
Mortiz, 2004).
Asimismo, está incluido
en Nuevas voces de la narrativa mexicana (Joaquín Mortiz,
2003) y Novísimos cuentos de
De
Escritos suyos
han aparecido en importantes revistas a nivel nacional e internacional,
como Textos, Literal, Letras Libres,
Nexos, Complot, Switch, Cine Premiere,
Becario del Fondo
Nacional para
En el 2006, la revista
colombiana Gatopardo lo nombró uno de los escritores
jóvenes más destacados de Latinoamérica.
Actualmente cursa
el Taller de Narrativa en Oaxaca, coordinado por Martín Solares; los asesores
del mismo, además del propio Solares, son: Sergio
Pitol, Álvaro Uribe, Mario Bellatin,
Margo Glantz, David Toscana,
Ricardo Yáñez, Juan Villoro,
Jorge Volpi, Francisco Goldman
5, Hugo Hiriart, Élmer
Mendoza, Leonardo da Jandra y Daniel Sada.
Entre
las temáticas predilectas de Maldonado se encuentran la música, el cine,
el tiempo, la muerte, la otredad, la renuncia, la traición y
____
Conocí a Tryno el año pasado; lo descubrí gracias a su
blog. Le escribí porque me parecía interesante conocer a
un novel escritor. No me contestó. Tiempo después, a instancias de nuestra
amiga, la escritora Eve Gil, recibí una carta
suya. Aseguraba creer haber contestado aquella misiva y ofrecía disculpas
por su olvido.
Yo pensaba
que no me había respondido por mencionarle a Ramón López Velarde (poeta
mexicano a quien denosta en su blog).
Nos conocimos
personalmente en Zacatecas gracias a un amigo mutuo, Joel Flores 6.
Yo había acudido a un congreso de estudiantes de Literatura como ponente;
Joel fue mi anfitrión.
Esa noche brindamos
en una legendaria cantina, bebiendo cerveza, hablando de libros, viajes,
amigos...
Al día siguiente
nos vimos en una biblioteca. Estaba mortificadísimo, entre otras cosas,
porque no había leído los libros de quienes serían sus asesores en el Taller
de Narrativa en Oaxaca.
Sus respuestas
a la presente entrevista llegan vía internet.
Ya había perdido la esperanza de recibirlas.
Aquí están,
para fortuna de nuestros lectores.
¿Por qué elegir la narrativa?
Por mi necesidad
de contar historias, de imitar y descubrir los mecanismos de los libros
que comencé a leer en mi adolescencia y que tanto me fascinaban e intrigaban:
Lovecraft, Bradbury, Poe, Dickens, etc. Y también
como forma de darle salida a un gran problema mío: imaginación hiperactiva.
Si no escribo historias, como ya me pasó cuando tenía diez años, mi imaginación
se desboca por cauces muy oscuros y comienzo a alucinar y perder el sueño,
entre otras cosas. Cuento historias para no perder la cordura básicamente.
¿Cómo influye su pasión por la música dentro
de su obra?
En mis primeros
dos libros la injerencia de la música es evidente en una u otra forma. En
Temas y Variaciones el mismo nombre lo dice todo. Mi intención fue
jugar con los tópicos de mis lecturas iniciáticas
a la manera que hace un compositor al tomar un tema musical de otro y desarrollarlo
de una forma distinta. En Viena Roja la idea de la novela surgió
cuando descubrí que mis lecturas y mis discos confluían hacia el período
de
¿Qué circunstancias vitales inciden para la
formación de un escritor, según su punto de vista?
Es curioso,
pero estadísticamente en México (según un ensayo concienzudo de Santa-Juliana
y Chávez Castañeda), de alrededor de cien escritores que comienzan en una
misma generación mexicana, resulta que sólo cinco, cuatro o tres llegan
a consolidarse y a forjar una carrera reconocida en el mainstream
(si no me crees, nómbrame entonces cinco compañeros de generación de
Carlos Fuentes 7 ). Los denominadores comunes de quienes logran ‘cruzar
las grandes aguas’ en México por lo general son: capital cultural, capital
simbólico y capital económico heredados, familias criollas o mestizas con
acceso a la información y a ciertos beneficios con los que no cualquiera
nace en México. Sólo Rulfo, Arreola
o Daniel Sada, por pensar en unos cuantos, han
sido excepciones notables a esta regla que parece romperse a partir de los
nacidos en los sesentas según el mismo estudio. Yo no tengo ni lo uno ni
lo otro tampoco; ni siquiera pude completar una carrera universitaria y
en mi casa jamás hubo libros. Mi padre fue futbolista. Mis clásicos en vez
de ser Borges, Bioy Casares y Cortázar debieron ser por fuerza Maradona, Di Stéfano y Valdano.
Curiosamente yo jamás había pisado antes un taller literario.
Lo hago hasta ahora que tengo un par de libros publicados. Todo lo que sé
lo aprendí de los libros. Debo decirte que siempre me he mostrado muy escéptico
ante la mecánica de los talleres por considerar que pueden volverse muy
fácilmente autocomplacientes y viciarse. Si sirven para inculcar los rudimentos
y lecturas iniciales, está bien. Pero nada más. El camino para encontrar
tu voz como artista por fuerza es individual y muy largo. No obstante, el
taller al que he estado asistiendo una vez al mes es distinto. La intención
del maestro Francisco Toledo fue reunir por concurso a un grupo de novelistas
jóvenes. En cada encuentro nos visita un escritor reconocido que comparte
con nosotros su visión de la literatura y lee algunos fragmentos de nuestra
obra. Te puedo decir que muy en especial el haber podido dialogar con Francisco
Goldman fue una experiencia muy provechosa y
gratificante para mí. Me atrevo a decirte que ha sido el primer escritor
'de verdad' que he podido conocer. Su novela Marinero raso y su experiencia
en un barco carguero antes de escribirla me motivó a pasar una temporada
trabajando en una mina de oro y plata. 8
Me contaba Goldman que le parecía
triste que los narradores mexicanos no quisieran ver su realidad inmediata
y denunciarla tal vez por medio a perder sus privilegios (no conozco otra
tradición donde mutuamente se involucren y enloden tanto los poderosos con
los intelectuales). Veremos si puedo convertir esa vivencia en las minas
en literatura como lo hizo él, que es un narrador de fuelle.
Eso y ver el terrible conflicto oaxaqueño 9 de principio
a fin el año pasado. Ya escribo algo al respecto.
Háblenos acerca de su devoción por
Borges; por qué resulta tan decisivo en su obra.
Para serte franco, la primera vez que leí a Borges lo detesté.
Para mi mala fortuna mis profesores de secundaria y preparatoria
me vacunaron contra Borges. De la misma forma que me vacunaron contra otro
puñado de escritores y, en general, contra la lectura y toda la literatura.
Fue hasta mucho después que logré leerlo sin prejuicios. Cuando leí por
primera vez "El inmortal" quedé fascinado y me maldije por haberme
perdido de ese universo durante tanto tiempo. Fue cuando supe que yo quería
ser escritor. Era exactamente de esa manera y sobre
esos temas como yo quería trabajar hasta que la artritis o el Alzheimer me lo permitieran. Leer a Borges se convirtió
a partir de entonces en una pasión incontenible, en un puntual acto de fe,
en mi única religión.
Borges ha influido en mí de manera contundente. A tal grado
de que mi primer libro gira en torno a su figura, tanto en imaginarios como
en estilo, e incluso a nivel anecdótico: Borges es uno de mis personajes
en un cuento y mi narrador en otro. Todo lo que hay allí, en mi imaginario,
en mi prosa, en mi regodeo con el lenguaje, es Borges. Yo escribo ahora
sólo gracias a Borges. Sin Borges yo no existiría como escritor y muy probablemente
tampoco como lector. Yo no sería nada sin Borges. Ahora sólo me dedico a
plagiarlo. Es mi mentor, y mentor de mi otro mentor: J.M.
Coetzee, que aprendió español sólo para leerlo.
A veces, y sólo si la lluvia lo permite, Borges y yo nos sentamos a conversar
en un café porteño. Yo pido mate, aunque lo aborrezco y casi siempre termino
dejándolo enfriarse sin darle un sorbo. Él no me reprende por lo que he
escrito: apenas balbucea unas frases con sarcasmo sobre el pobre nuevo cuento
que acabo de entregarle, da un sorbo a un lady grey
humeante, sonríe y se queda mirando el infinito. Otras veces más, en cambio,
y también si el clima es benigno, jugamos largas y acaloradas partidas de
ajedrez. Esas tardes terminan mal, porque ninguno de los dos sabemos jugar
ajedrez. Le digo que su nombre es el Universo. Entonces nos despedimos.
Borges es yo y yo soy Borges.
Nos gustaría saber sobre la novela en que está
trabajando.
Tengo varias
en el cajón y allí se van a quedar. No tengo prisas por publicar hasta no
tener listo algo que valga la pena y que represente un paso adelante en
mi búsqueda por una voz individual. Justo ahora trabajo de manera simultánea
en dos libros. El que va más avanzado es una colección de relatos largos
y un par de nouvelles que he ido recopilando desde el
2001. En las formas cortas soy mucho más lúdico que en las novelas. Experimento
y arriesgo mucho más en todos los niveles: desde juegos con el lenguaje
y las estructuras hasta el uso de hipertexto y del franco pastiche. Tentativamente
se llamará Artefactos y, según mis planes, debe estar listo este
año. Los temas y los tratamientos son muy variados y creo que los que me
hayan leído antes se sorprenderán mucho por esta vuelta de tuerca que sin
embargo tengo en preparación desde hace años. El otro libro que está en
proceso es una novela sobre la vida en las minas.
¿A qué atribuye que el género de cuento no sea
tan leído ni tan vendido hoy en día?
El cuento es
un género que exige más. El cuento demanda lectores más inteligentes y mejores
conocedores de las tradiciones literarias. Cada libro de cuentos es un viaje
intelectual demandante a campo traviesa por un archipiélago donde no sabemos
qué nos aguarda a la vuelta de la esquina. Las novelas, en cambio, son más
dóciles y dan mucho más concesiones a un lector casual. Por eso son más
accesibles al mercado y pueden estar dirigidas específicamente a las masas
como un producto de diseño editorial para ser vendido, como El Código
Da Vinci y todo eso. Es triste. En Estados Unidos, en cambio,
el cuento tiene una tremenda reputación. Todo narrador que quiera dar visos
de talento y de poseer una voz fuerte que merezca ser escuchada, primero
debe debutar en el cuento. Es como una regla tácita en la tradición de EEUU.
Ahí tienes desde Capote, Hemingway, Fitzgerald, hasta la inefable A.M.
Homes 10 en nuestros
días, todos cuentistas excepcionales.
¿Cómo vincula su declarado compromiso con las
causas sociales y su literatura un tanto fantástica (como en Temas y
Variaciones) o extranjerizante (como en Viena Roja)?
Siento que
tengo dos alientos distintos. Uno es el que despierta en las formas narrativas
breves, mucho más lúdico y que se regodea en sus propios recursos, múltiples
referencias y diálogos con diferentes tradiciones de las que abrevan. El
otro aliento y sus intenciones particulares, se notan mucho más en mis novelas.
Y aunque es
cierto que Viena Roja puede entrar dentro de esa categoría sospechosa
de 'novela histórica', pero ése no es ni será nunca mi objetivo como narrador.
No quiero hacer novelas de moda ni best-sellers
históricos que otorguen concesiones de ninguna clase. Me parece, en cambio,
que Viena Roja termina diciendo muchas más cosas sobre nuestra época
y nuestra realidad actual que sobre el periodo que tomó como mero escenario
y subterfugio. Simplemente trasladarla a
¿Qué necesitaría la cultura en México para una
efectiva difusión?
Comenzar por
lo más elemental. La educación. Una reforma estructural educativa (como
tantas otras reformas en este país) es urgente si no queremos que esta generación
y la siguiente se estanquen frente al crecimiento científico, tecnológico
y cultural apabullante de otras naciones de la región que están creciendo
a pasos agigantados. Lo demás vendrá solo. Tampoco puedes pedirle a alguien
que lea un libro o que vaya al teatro cuando su única preocupación no puede
ser otra que ingeniárselas para poder comer bien que mal al día siguiente.
Vivimos en un país lleno de miseria, marginación y abandono. Esta derecha
reaccionaria e ignorante que está en el poder no es una opción, tal como
lo venimos comprobando todos los días.
Desearíamos conocer su perspectiva sobre la
literatura mexicana juvenil actual.
Me parece que
nuestra generación (los nacidos a partir de 1970) es raquítica y que palidece
de forma horrible frente a nuestros congéneres estadounidenses e ingleses
(por poner el más arbitrario de los ejemplos, pues son ellos quienes más
me deslumbran por su talento y habilidades). No encuentro en México a nadie
con la sensibilidad de Nicole Krauss,
ni con el descaro juguetón de Jonathan Safran
Foer, ni con el virtuosismo de Dave
Eggers, mucho menos con la brillantez y capacidad
de observación de Zadie Smith
o Adam Thirwell
(amén de que el 60% de la nueva generación de narradores ingleses, según
la revista Granta, se graduó o bien de Oxford o de Cambridge). Eso por mencionar unos cuantos. Ni siquiera
hemos conseguido entablar diálogos y vasos comunicantes con nuestros coetáneos
latinoamericanos. Esa miopía y estrechez de miras onanística
típica de nuestro país resultará a la larga muy dañina. Salvo una o dos
voces que han apostado por forjarse una personalidad propia (pienso en Guadalupe
Nettel 11)
y desmarcarse de las modas literarias reinantes en el mercado mexicano (como
la literatura de la frontera norte, del narco
y de la violencia gratuita y de franca misoginia), creo que esta generación
no dará mucho de sí. Espero de todo corazón estarme equivocando. Antes creía
lo contrario. Perdón si me muestro pesimista ahora. Es sólo que creo que
me he vuelto mejor lector que entonces.
Elena Méndez
(Entrevista
realizada el 20-enero-07)
_____
NOTAS
1- Considerado en el 2003 por el suplemento 'El Ángel' del
diario mexicano Reforma como uno de los mejores libros del año.
2- Escritor nacido
en Toluca, Estado de México, en 1970. Becario de Jóvenes Creadores
del FONCA en 1997-1998.
3- Escritora
nacida en México, D.F., en 1975. Becaria de
Jóvenes Creadores del FONCA en 1999-2000.
4- Misma que obtuvo
en el 2001
Dicha revista, en su última época,
llegó a publicar a renombrados autores mexicanos como Cristina Rivera Garza,
Ignacio Padilla, Jorge Volpi, Álvaro Enrigue
y Sergio Pitol.
5 - Escritor y periodista nacido en
Boston, Massachussets en 1954. Se crió entre Estados Unidos y Guatemala.
Becario por
Ha publicado
tres novelas: La larga noche de los pollos
blancos, ganadora del Premio de
Ha sido traducido
a más de 10 idiomas.
6- Escritor nacido en Zacatecas, Zacatecas, en 1984. Becario de Jóvenes Creadores
del FONCA en 2007-2008. Su blog: www.bunker84.blogspot.com
7- Escritor mexicano,
nacido en Panamá, Panamá, en 1928. Premio Príncipe de Asturias de las Letras
1994.
8- Ubicada en Tayoltita, Durango.
9- El Conflicto Magisterial de Oaxaca se inició
el 22 de mayo
de 2006
con los maestros de la sección 22 del Sindicato Nacional
de Trabajadores de la Educación, encabezados por Enrique Rueda Pacheco; estos solicitaban
rezonificación salarial respecto al resto del
país al gobierno estatal, dirigido por Ulises Ruiz Ortiz. Los docentes que
se mantenían en plantón en el centro de la ciudad de Oaxaca, según cálculos
no oficiales, eran, aproximadamente, 70.000. El
asunto se agravó al grado de exigir la renuncia del gobernador (misma que
se negó a firmar) debido a los violentos actos represivos que éste emprendió
contra los manifestantes. Ya ha costado numerosas vidas humanas.
10- Amy Michael Homes: Escritora nacida en Washington, D.C.,
Estados Unidos, en 1961. Radica en Nueva York.
Se le considera integrante de 'los Niños Quemados de América' (generación
de escritores jóvenes estadounidenses). Becaria por
11- Escritora nacida en México, DF, en 1973. Autora de los cuentarios Juegos de artificio, Les jours fossiles (Los días
fósiles); y la novela El huésped.
Ganadora en 1992
del Premio a
Radica en París,
donde realiza su posgrado en Literatura.
MÁS DE TRYNO MALDONADO:
www.atari2600.blogspot.com
DATOS DE LA AUTORA: Elena Méndez (Culiacán, Sinaloa, México,1981). Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Narradora. Ha participado en los talleres literarios de los escritores mexicanos María Baranda, David Toscana y Cristina Rivera Garza. Escritos suyos han sido publicados en TEXTOS, La Pluma del Ganso, La Línea del Cosmonauta, Expreso y Milenio; y en www.aviondepapel.com, www.letras.s5.com , www. antilibros.com, www.revistaespiral.org y www.homines.com.