Filosofia
Literatura
Arte y Cultura
Música

a

la a es ancha abierta femenina
tan de nosotras
exclusiva
cadera delimitada
se oyó decir en una rueda

yo la uso como distintiva
una a rumbo al súper, en la escuela
colgada en la solapa abrillanta la sonrisa
la depresión no existe con una a en la boca

una a escuda
una a aplasta

muéstreme su a y pensaré que posee usted inteligencia
¿qué opina usted de las nosotras, de las que somos a
como el sabio abecedario, como las avestruces?
guárdese sus es y, dios, cómo se le ocurre
sus oes infames escúpalas frente a mi
y le regalaré una sonrisa: como sabe, la sonrisa es de las nuestras

diré que el mundo está al revés, como es de suponerse
que el miedo no es mío, no es mío
que el cielo, tenía que ser, se ha equivocado
que tenemos que hacer un plan, el plan, urgente
usemos sus armas, seamos fuertes, polifacéticas

abran la boca, repitan conmigo: a
¿cuántas guerras se han perdido se han ganado
antes de amanecer?

 

La ciudad a

amnesia viajaba en el viento
en la ciudad a (abierta, redonda, respirable)

tapabocas / encierro al alto vacío: las opciones
o aprender a vivir adentro / amurallado

los habitantes de a empezaron a pensar poco
a olvidar que olvidaban por costumbre
a dejar de hablar las cosas por su nombre

cuando amnesia dejó de viajar en el viento
ya era tarde
la población ya respiraba superficialmente


Vuelo de almendras

Un avión trajo el silencio de tantas vidas,
un recorrido largo por la escénica.
El aire fuerte que sustuvo la máquina
está aquí también ahora
delgado entre mi cabello.
La curva del sueño recurrente
y un abismo
de esos que no caben en el mundo
y gotean hacia el cielo.
Nunca hubo ojos más claros
ni tanto azul en la historia de esa carretera
de fragmentos como monedas que caen
en el gran océano.

¿Cuántas almendras se han desmoronado
lentamente en el mundo
antes que nosotros?

 

el sitio

para sitiar una ciudad hay que herirla
como si fuera uno mismo
hay que arrebatarle el aire
despacio ventanal abierto
a pie de cortina dibujar los muros

no mi historia, punto intermitente,
importa el oficio
el trazador de ventanas errante
acecho que permanece

perímetro adelante no sabemos
si es una cáscara o un eco que crece
si el botín es sólo un no-lugar
una flecha y población flotante

cruz en el papel / línea indivisible
dedo viajero en el mapa

con cada partida se muda el sitio
la ciudad camina ya hacia adentro

 

 

Paty Blake (1978)
Nació en Ciudad Obregón, Sonora, y vive en Tijuana desde que tenía 4 años. Es licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Ha publicado el poemario “El árbol” (2002) y recientemente publicó “Amanecer de viaje”, dentro de la Colección Editorial del Centro Cultural Tijuana. En el 2005 obtuvo el apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de Jóvenes Creadores. Poemas suyos son parte de la antología “Un orbe más ancho. 40 poetas jóvenes” editado por Ediciones Punto de Partida de la UNAM. Actualmente trabaja como reportera en el área de cultura en el diario Frontera, en Tijuana. Habita también en www.patyboo.blogspot.com






Enero - Marzo 07   •Directorio •Editorial •Proyecto •Numeros Anteriores •Contacto •Links